jueves, 8 de septiembre de 2011

Descubriendo la moda


La moda, un agente de cambio 
de la perspectiva masculina

Los hombres del siglo XXI han trastocado la visión de la moda, colocándose como fuente de creación e inspiración para nuevas tendencias, vanguardias y conceptos que la moda ha utilizado para expandir su esencia, haciendo de ellos una importante plataforma para la materialización diaria de su oficio.

Grandes diseñadores, fotógrafos, editores de moda, modelos y, por que no, hombres no comunes, pero sí cotidianos de ciudades como París, Nueva York, Londres o Milan, han logrado desdibujar a lo largo de la historia la percepción netamente femenina del concepto moda. Ellos han expuesto sus sentidos, buscando no simplemente el nacimiento del vestir femenino o masculino, sino al mismo tiempo exponiendo magníficos imaginarios de una arte que hasta hace pocas décadas fue reconocido como tal, un arte que logró inclusive sobrevivir a revoluciones sociales, pensamientos políticos, costumbres ancestrales, discriminación y repudio religioso o guerras mundiales devastadoras. La moda traspaso fronteras como un ser que se adapta y vive en constante evolución, fue escalando en la mente y opinión de las personas, convirtiéndose  en el canal o medio de expresión más íntimo y personal.

El hombre nace hoy día junto a un vínculo único y magnético con la moda, vínculo que trae consigo la pasión de un pensamiento revolucionario y trasgresor que busca dentro de ese jardín de colores, texturas, sombras, luz, naturaleza, líneas, atmósferas o imágenes sensoriales, no sólo verse representado, sino al mismo tiempo, ser parte de un contexto donde su voz y su espíritu tengan un espacio de exposición, de cambio y de precedentes dentro de la sociedad moderna.

Desde hace ya varios años he dedicado parte de mi tiempo y admiración al desarrollo de la moda masculina, no hay duda que sus influencias han transformado mi percepción creando un vínculo fascinante que envuelve mi mundo por completo, haciéndome soñar con una vida dedicada a su estudio, compresión y desarrollo futuro. Hoy siento que no es tarde para que este pensamiento se convierta en una realidad sin precedentes.

Ahora bien, ¿puede un soñador empedernido vivir de la moda? ¿donde radica acaso la genialidad que hace tan especial a la moda? ¿qué podría un joven como yo realmente ofrecerle a la moda? Cuantos interrogantes más pueden surgir cuando un joven decide acercarse a tan enigmático mundo, cuando un joven sueña con hacer parte de él.

Mi esencia claramente no es la de un diseñador, que más quisiera que la inspiración del diseño recorriera mis venas, llenándome de ideas, cortes, líneas, círculos, formas todas tan sublimes y únicas que trasgredieran las pasarelas y convirtieran las calles de las ciudades del mundo en galerías de arte, en exposiciones vivas del poder de la imaginación y los sentidos. Tom Ford, John Galliano,  Giorgio Armani, Salvatore Ferragamo, los dúos dinámicos de Dolce & Gabanna o Dsquared2 y muchos otros talentosos que trabajan para casas de moda emblemáticas lo han materializado convirtiéndose  en iconos del buen vestir masculino y en la fuente de admiración no sólo mía, sino de otros tantos que como yo, buscamos hacer parte de este mundo de genialidad y belleza.

Pensemos ahora en el modelaje, ser la fuente de inspiración original y material de tanta genialidad. Tampoco entraría dentro de mis expectativas, tal vez sí de mis añoranzas, pero a quien quiero engañar el don único de la belleza mítica con la que fueron bendecidos sujetos como Jamie Dorman, Andres Velencoso, Simon Nessman, Mathias Lauridsen o Jon Kortajanera no me fue otorgado. Así que como dice el conocido refrán "Zapatero, a tus zapatos".

Fotógrafo o escritor de moda, aquí surge un poderoso dilema con el que debo lidiar hoy en día. En los últimos años mis estudios de comunicación y de arte dramático me permitieron tener un acercamiento a estos dos mundos excitantes del arte de la moda. Amo la fotografía de moda, en acercamientos completamente amateurs he visto un talento bruto que posiblemente si se es pulido podría tornarse un una herramienta de expresión poderosa, con la que quisiera comunicar dimensiones alternas de la belleza, buscando un impacto sin precedentes. Quisiera enmarcar mi visión fotográfica en el contraste puro y visceral del alma; blanco o negro, color o sombra, maximalismo o simpleza, oscuridad o luz, frío o calidez, densidad o fluidez, vida o muerte. Debo confesar que el trabajo de grandes como Eugenio Recuenco, Hedi Slimane, Mario Schmolka o el colombiano Ruven Afanador me han otorgado los momentos más inspiradores y creativos.

Pero que sería de ese pensamiento vital de la imagen, que sí recorre mis venas, si no tuviese la oportunidad de materializarlo en las fotos, creo que nada. No obstante, he  encontrado en la escritura otro medio para hacerlo. La escritura me permite ser el capitán de mi barco, me permite estar al mando de mis ideas, me permite navegar por océanos fascinantes de creación. Las letras convertidas en párrafos son expresiones que salen de mi alma y que conectadas funden mi ser material con mi ser sensorial. 

Así que debo decir que amo la escritura y su infinita capacidad de mostrarle al mundo mis pensamientos. La redacción y gramática son mis pinceles y, la vida en si misma, es el óleo dispuesto a ser pintado, dispuesto a convertirse en mi propia obra de arte, dispuesto a otorgarme el medio idóneo para mostrar la pasión, el gusto y la admiración por la moda.

Como muchas veces lo he expuesto, el mundo es un círculo vicioso que entrelaza las almas de los seres humanos con sus pensamientos y deseos más profundos. Los jóvenes que buscamos ser agentes de cambio lo sabemos, así como también contamos con la certeza de que la lucha por hacer real estos dos componentes, en la mayoría de los casos, no es sencilla. Los caminos que se deben recorrer para hacerlo se convierten en batallas que solo los más fuertes, perseverantes e inteligentes logran vencer. La moda no es ajena a esta realidad, ella en sí misma es un campo de batalla que debe ser conquistado.  

miércoles, 7 de septiembre de 2011

La máscara detrás del ser

Mi buen amigo el Drag

"Patty es un hombre vestido de mujer, que deje de ser ese hombre que existía previamente es otra cosa. Pero, en ese vestuario se evidencia que Patty no tiene senos, que Patty tiene definitivamente un problema hormonal, que hay un exceso de testosterona. Se evidencia la masculinidad detrás de la máscara femenina del maquillaje y del vestuario"

Santiago Echeverry
Patty E. Patetik

Hace unas cuantas semanas un amigo, a quien reconozco gran talento y creatividad en el mundo del entretenimiento, me hizo una invitación por Facebook. El grupo al que me invitaba llamó mi atención por el homenaje glamuroso, colorido y digno que le hacía a una de las tribu sociales más atacada y menospreciada del globo, los Drag Queens. Hombres cuyos derechos fundamentales son vulnerados a diario y sin ningún tipo de ayuda por parte del Estado o la sociedad. Si, un grupo que a pesar de su majestuosidad histriónica,  su deslumbrante visión estética, esa imagen metamórfica que desconcierta, su desparpajado sentido del humor, su valentía inigualable con la que enfrentan el día a día y, claro, ese espíritu multicolor que resplandece por doquier robándonos siempre una sonrisa; no ha logrado un espacio digno y de respeto en la sociedad, sus voces muchas veces son acalladas con violencia, en actos de muerte y sangre donde la dignidad humana brillo por su ausencia y en donde el derecho humano fundamental a la libre expresión y personalidad, parece más un chiste viejo de unos franceses ebrios de la antigüedad.

Hoy a mi corta edad, y después de haber estudiado, leído y aprendido sobre la historia del teatro puedo expresar, sin temor a equivocarme, que estos personajes son una de las semilla que logró germinar y trascender a lo largo de la historia de la humanidad y del arte teatral. Si tomamos un tiempo para repasar el Teatro Clásico Griego de Esquilo, Sófocles o Eurípides, el Teatro Isabelino con William Shakespeare a la cabeza, el Siglo de Oro Español de Lope de Vega o Tirso de Molina o, ya en la actualidad, el teatro moderno de gran popularidad  que con tanta fama nos llega desde Broadway, con espectáculos como Pricilla Queen of the Desert y muchos otros. Nos queda claro, que tienen en los hombres - actores que se disfrazan o toman el aspecto de mujeres, su más vistosa y real joya.

Ahora que lo pienso, ellos son una especie de evolución de esos grandes actores que se travestían para darle vida a cientos de icónicos e inolvidables personajes que entretenían a multitudes. Mis amigos los Drags, simplemente decidieron hacer del transformismo un arte, un punto de referencia visual, un reflejo de la lucha contra los miedos, la falsa moralidad y el ghetto social. Para unos es su modelo de vida y su patrón de comportamiento, para otros simplemente es su medio de denuncia, su canal de expresión, su ser integral y vital.

Y bien, la pregunta simplemente sale a flote: ¿tendremos todos los hombres un amigo Drag dentro de nosotros? ¿Es posible que unos logren contenerlo, mientras otros simplemente lo dejan ser, le otorgan su libertad? A lo largo de mi experiencia de vida, que realmente es muy corta y amateur, he escuchado varias teorías del origen del homosexualismo y su derivados. Que se nace siendo gay, es decir, genéticamente nacemos gays, nuestros genes son gays _ wow _. Otras dicen que en las primeras etapas de la vida por influencias del medio de interacción y algunos adultos posiblemente "de closet" o abiertamente homosexuales los chicos se vuelven gays _ ummm no lo sé, la gran mayoría de hijos de parejas gays y lesbianas son heterosexuales _ He escuchado incluso que todos los seres humanos nacemos gays y que en determinado momento de la pubertad decidimos o quedarnos o desplazarnos al mundo heterosexual _ ¿será algo en los alimentos que comemos, la luz del sol o la luna que nos tocó, alguna vacuna con un componente diferente? no lo sé.

Lo que si tengo muy presente es que he conocido una cantidad sorprendente de "Hetero-confundidos". El termino seguramente alguien lo inventó, aclaro no fui yo, así que no quiero problemas de autor ni nada por el estilo. Pero describe perfectamente a esos individuos "completamente" heterosexuales, que con cierta eventualidad tiene momentos de libertad. Si señores, estos momentos pueden bien ser sexuales o de simple expresión, pero con el paso de la última década su especie ha crecido en números, mostrando una exposición interesante y divertida para los gays y desconcertante y preocupante para la comunidad heterosexual.

Es interesante recordar memorias de encuentros sexuales que jamás llegué a imaginar, así como de aquellas noches Burlesque donde evidencié espíritus en libertad, en plenitud. Mis fuentes, grandes amigos gays con historias de vida dignas de un guión de cine y mis propias experiencias. Recuerdo políticos de alto grado cuyos asistentes hacían realidad las escenas más sensuales jamás imaginadas dentro de palacios muy reconocidos, religiosos amados por su comunidad que disfrutaban de reinados de belleza gays, drogas y rock & roll en las lujosas fincas de su comunidad eclesiástica, médicos millonarios con mansiones soñadas y jóvenes esposos estudiantes de universidad que solo lucían en playas de Miami, padres de familia con dos hogares que atender y un deseo infinito por comenzar una vida nueva, una vida real,  jueces y fiscales repetados que en las noches gozan el éxtasis de un maquillaje, del brillo y la feminidad, ingenieros que elevan su espíritu gracias al fetiche de un tacón, una peluca, un vestido sobre sus pieles o sobre la piel de un travestí de belleza mítica o profesores que se convirtieron en el estandarte de la lucha por los derechos de la comunidad LGBT, creando para el gusto visual y sensorial personajes maravillosos llenos de luz, belleza y el más invaluable grito de denuncia.

Si existe o no dentro de cada hombre un amigo Drag, pues que viva la diversidad, pero que viva dentro de un contexto de respeto e igualdad. Hoy escribo este artículo justamente porque quiero hacer un homenaje a estos individuos que me muestran a diario el poder que el ser humano logra cuando cree en sí mismo, cuando respeta su esencia, cuando se despoja de ataduras sociales, económicas, políticas o religiosas y se concentra en ser quien es, en amarse tal cual es, en respetarse integralmente, en combatir a sus agresores con valor y honor. Quien es capaz de dejarse guiar por su luz interior, por su pensamiento pacífico y justo, por esa esencia vital, mágica y, muchas veces olvidada, que todo ser humano lleva dentro de si.