martes, 2 de agosto de 2011

Sinopsis de un mal actual


Carta al Dr. Vargas.
Juan Camilo Vargas Afanador
Neurólogo especialista en los sentidos humanos
Ph.D. en Patologías nocturnas

Mi muy apreciado y respetado Dr. Vargas...


Le escribo esta carta esperanzado en que su inmensa sabiduría y su bien ganada fama de ser uno de los más importantes miembro de la comunidad médica, le permitan ser capaz de curar y, aún más importante, sacar del hoyo profundo y atemorizánte a todo hombre o mujer que, por infortunios del destino y la vida, han caído víctimas del mal conocido como la epidemia del siglo XXI, EL TEDIO: NO1MAS3 XXX, por su terminología científica 

Sin ningún ánimo de cansarlo quisiera contarle quién soy y cual es mi caso particular, tal vez así logre encontrar una cura a mi problema. Soy Matías Matos Malagón conocido como "Triple M". Así es doctor, como todos aquellos que padecemos de estas terrible enfermedad llevo dos vidas paralelas, opuestas en lo exterior, pero unidas en un alma siamés que se descompone con la noche y sus turbulentas influencias. De día y en horario de oficina, soy justamente eso, un hombre de oficina. Me levanto todas las mañanas como cualquier mortal asalariado dispuesto a seguir en el monótono y atormentador mundo del consumismo visceral y el capitalismo letal. Soy una oveja más, torpe y sedada, incapaz de responder a mis propios impulsos, que día tras día me hablan como voces esquizofrenicas para que me libere, que deje este potrero vacío, enlodado y putrefacto por tanta mierda de mis otras compañeras. 

Si Dr., pertenezco a este triste rebaño que deambula de la mano de millones de seres idénticos a mi, prisioneros del consumismo, la globalización, lo socialmente establecido, lo banal, lo mediático...Dr. ya no puedo más con los noticieros, estos cánidos guardianes de cada uno de nuestros movimientos. Los medios de comunicación si que hacen bien su trabajo de vigilarnos día y noche y de no dejarnos salir del rebaño, están ahí sigilosos y sagaces esperando a que un desapercibido intente escapar de su ojo inmortal y todo poderoso, para atacar y no soltarnos jamás. Y que decir de nuestros amos, los poderosos granjeros dueños del petroleo, las armas, las drogas y el poder detrás de una banda presidencial, a esos les tengo más miedo, las malas lenguas le llaman políticos. Dr. Vargas  dicen que cuentan con un buen número de rebaños y, que día a día, están en la búsqueda de  más ovejas. Sin embargo, lo que más me asusta es cuando eventualmente llegan al rebaño con falsas promesas de libertad y de nueva vida en praderas y valles fértiles al lado de hermosos ríos y colinas llenas de color. Un amigo que logró escapar de una de esas trampas, antes de morir por la gravedad de sus heridas logró contarme todo cuanto alcanzó a ver. Decía que no era más que una cortina de humo, a todos sin excluir hembra o crías los llevan a un gran bunker al que le llaman "Corrupción", allí acaban con sus ilusiones, sus sueños de libertad y sus vidas. Dr. cúreme por favor y sáqueme de esta vida de borrego enajenado, ya no la soporto más.

De otro lado, debo confesarle Dr. Vargas que en las noches soy otra persona. Gracias a un extraño vínculo que al nacer establecí con la luna, mi piel de oveja se desvanece, se pudre, se cae y aparece un ser gélido, oscuro y lleno de una luz interna que enceguece a cualquiera, yo creo que es la luz de la luna que no me abandona. Le llamo Mr. M, por aquello de mi nombre de pila. En fin, este ser lúgubre pero increíblemente bello, seductor y sensual sale del corral y llega a la ciudad convertido en un Dios dispuesto a saciarse del caos que la noche le ofrece: mujeres, hombres, licor, drogas, bares, laberintos, sexo, sangre, sudor, besos, estados sublimes, colores fluorescentes, comida exquisita, música estridente, aromas maravillosamente polémicas, piles que al tocarlas trastornan todo mi interior, me atrapan, me llevan a un mundo de éxtasis desenfrenado al que soy completamente adicto. Pero al final Dr., termino solo, de nuevo en mi corral, rodeado de mi mundo plano y sucio, dispuesto a seguir con mi patética vida, conforme con pastar esa hierba ocre y desabrida a la que tengo acceso por ser una triste oveja asalariada, Dr. Vargas la enfermedad que usted conoce me atrapó y no quiere dejarme y yo, necesito su ayuda. Ya no puedo seguir así, temo por mi vida, siento por momentos que quiero tirarme a ese abismo que esta al final del corral, caer, morir y no volver a despertarme nunca más en medio de esta macabra sociedad que tanto me agobia.

Escuche que ha desarrollado una vacuna a este terrible mal, las revistas especializadas en medicina le llaman "La vacuna bizarra". Pues bien Dr. Vargas si lo que está necesitando es un conejillo de indias para probar su vacuna, aquí me tiene a su entera disposición. Haga conmigo lo que sea necesario para que el poder Bizarro que con tanto esmero y a lo largo de tantos años se ha dedicado a crear se manifieste en este ser moribundo y así, logre expandirse por todos los rincones del globo. Yo estoy seguro que siendo usted el gran genio de lo bizarramente terrenal logrará con mi ayuda, si es necesario, el mayor descubrimiento e invento de todos los siglos. De eso no tengo duda.

Dr. Vargas de antemano, confio en su absoluta discreción y quedo a atento a su respuesta que espero sea positiva, como espero sea positiva la cura al temido mal del TEDIO . 

Un abrazo fraterno, 
Matías Matos Malagón
"3M"